NOVENA
A
MARÍA AUXILIADORA
Extraído del HOMENAJE DE LOS SALESIANOS DE PIURA A
MARÍA AUXILIADORA CON MOTIVO DE LAS BODAS
DE DIAMANTE DEL COLEGIO
1906 - 1981

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NOVENA BREVE A MARÍA AUXILIADORA
Avemaría y Gloria.
- ¡Oh Santísima Virgen María, "Auxilio poderoso de los cristianos" que acuden confiados al trono de misericordia, escucha las súplicas de un pecador que implora asistencia para poder huir siempre del pecado y de las ocasiones de pecar.
- Santísima Virgen María, Madre de bondad y misericordia, que con visible patrocinio has librado tantas veces al pueblo fiel de los asaltos y de la barbarie de los musulmanes; te suplico que me libres de las asechanzas del demonio, del mundo y de la carne, y concédeme en todo tiempo la más completa victoria sobre los enemigos de mi salvación. Avemaría y Gloria.
- Poderosísima Reina de los cielos, que sola pudiste triunfar de las innumerables herejías que pretendían arrancar a tantos fieles del seno de nuestra Madre la Iglesia; ayúdame, te lo suplico a permanecer firme en la fe y a conservar libre mi corazón de las asechanzas y del veneno de las malas doctrinas. Avemaría y Gloria.
- Dulcísima Madre mía, que por tus innumerables actos de abnegado heroísmo, mereciste el título de Reina de los Mártires, dígnate comunicar a mi corazón la fortaleza necesaria para ser constante en tu servicio; concédeme la gracia de que, venciendo todo el respeto humano, pueda practicar públicamente mis deberes religiosos y gloriarme de ser hijo tuyo hasta la muerte. Avemaría y Gloria.
- Amadísima Madre nuestra que en el triunfo del gran Pío VII diste otra prueba de la eficacia de tu patrocinio, cobija bajo tu manto a la Iglesia toda y especialmente al Sumo Pontífice defiéndelo en todo tiempo contra los ataques de su enemigos, hazle más llevaderas sus penas y asístelo siempre para que pueda guiar al puerto la navecilla de San Pedro, triunfando de las tempestades que quieren sumergirla. Avemaría y Gloria.
- ¡Oh María Reina de los Apóstoles! toma bajo tu valiosa protección a los ministros del Altar y a los miembros todos de la Iglesia Católica; alcánzales espíritu de unión, de perfecta obediencia al Romano Pontífice y de ardiente celo por la salvación de las almas. Especialmente suplico que veléis con amorosa asistencia sobre los Misioneros, a fin de que puedan llevar la fe de Jesucristo a todos los pueblos de la tierra; y formar del mundo entero un solo rebaño que reconozca por Pastor al Sumo Pontífice. Avemaría y Gloria.
- ¡Oh María, Madre de Piedad y misericordia! que con tu intercesión has librado tantas veces a los cristianos de la peste, de la guerra y de otras calamidades; acude en nuestro socorro y líbranos ahora de la irreligión y del vicio que por medio de la prensa, de las asociaciones y de las escuelas impías, a tantos alejan de la Iglesia y de las virtudes. Madre amorosa, anima a los buenos para que perseveren, fortalece a los débiles, y haz que se conviertan los descarriados y los pecadores, a fin de que, triunfando la verdad aquí en la tierra y estableciéndose el reinado de Jesucristo, sea mayor tu gloria y mayor también el número de los elegidos en el cielo. Avemaría y Gloria.
- ¡Oh María, columna espiritual de la Iglesia y "Auxiliadora de los Cristianos", te suplico me alcances la perseverancia en el bien y la libertad de los hijos de Dios. Por mi parte te prometo no manchar ni deshonrar mi alma con el pecado; no afiliarme a ninguna sociedad condenada por la Santa Sede. Es mi deseo, Madre mía, obedecer al Sumo Pontífice y a los Obispos que están en comunión con él, y vivir y morir en el seno de la Religión Católica, en la cual tengo la seguridad de salvarme. Avemaría y Gloria.
- Piadosísima Madre mía, que en todo tiempo quisiste ser la "Auxiliadora de los Cristianos" asísteme con tu poderoso patrocinio durante mi vida, pero especialmente en la hora de la muerte; y haz que, después de haberte amado y honrado en la tierra, pueda cantar tus misericordias en el Cielo. Avemaría y Gloria.
NOVENA FUERA DE LA MISA
ORACIÓN PREPARATORIA
Señor Jesús, hijo de Dios, creemos que Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida y que con tu muerte y resurrección nos has abierto las puertas de la casa del Padre, haciéndonos a todos hermanos.
Reconocemos que hemos recibido de ti muchos beneficios pero te hemos ofendido constantemente con nuestra ingratitud; por eso hoy, al comenzar nuestra oración en honor de tu Madre, María Auxiliadora, te pedimos perdón de todos nuestra culpas, para que teniendo un corazón puro te sea más agradable nuestra plegaria.
Sabemos que sólo Tú, con el Padre y el Espíritu, eres nuestro Dios, y sólo a Dios hemos de adorar, pero honrado a la Virgen María te glorificamos a ti, ya que Ella es la obra más perfecta de tus manos.
Y Tú, María, Auxilio de los cristianos, ayúdanos a recoger nuestra mente y nuestro corazón para que después de glorificar contigo al Señor, salgamos con un espíritu renovado y generoso, atentos a servir mejor a Dios en cada uno de los hombres.
MEDITACIÓN
Se lee la correspondiente al día.
Al terminar se pide la gracia que se desea o se agradece al don recibido de Dios por medio de María Auxiliadora.
Luego se rezan tres Avemarías y se termina con la oración final.
ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS
Virgen María, Madre y Auxiliadora de la Iglesia y Madre espiritual de cada uno de nosotros, aquí nos tienes para implorar tu intercesión ante el Señor:
Ayúdanos a construir un mundo mejor donde haya pan cada día para todos y no se violen los derechos humanos que todo hombre posee.
Haz que nos esforcemos por hacer presente en el mundo, el Reino de Cristo, procurando actuar siempre desde la justicia verdadera, construyendo la paz y amando a todos los hombres sin distinción con la libertad de los hijos de Dios. Te pedimos que nos bendigas y protejas: Cuida de la Iglesia porque eres su Madre; protege al Papa, a los Obispos y a cada uno de los hombres porque Tú eres el Auxilio de todos.
Haz que nuestras familias cristianas se parezcan a la tuya de Nazaret. Danos vocaciones sacerdotales y religiosos que animan al Pueblo de Dios a seguir las bienaventuranzas hasta las últimas consecuencias. Danos, finalmente tu Auxilio en cada uno de los momentos difíciles y para ellos haz que nos acostumbremos a invocarte siempre ante cualquier peligro o necesidad, diciendo:
María, Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros. AMÉN
DÍA PRIMERO: MARÍA REALIZACIÓN DEL EVANGELIO
Lectura: Lucas 1, 26-38
El cristiano tiene una misión en la vida que es hacer que el Evangelio de Jesús se encarne de una manera concreta y vivencial entre los hombres. Esto sólo podrá conseguirlo quien haga carne de su carne y alma de su alma el Evangelio. Propaganda del Evangelio ya hay. Por otra parte ningún libro en la tierra ha tenido tantas ediciones y se ha traducido a tantos idiomas como el Evangelio de Jesús.
Sin embargo no podemos decir aún que el Evangelio sea vivido en la tierra, tenemos mucho que aprender y casi podríamos decir que el Evangelio está por estrenar.
María si lo vivió.
"En nuestros pueblos, el Evangelio ha sido anunciado presentando a la Virgen María como su realización más alta" (P. 282).
Hay muchos que no entienden y aun rechazan la actitud de la Iglesia Católica que habla tanto de la Virgen.
No, se da, cuenta de que hablando de María se acaba la propaganda y comienza la Vida.
En efecto en María la "Vida" (recordemos que Jesús es la "vida") toma carne y Ella vive ese Evangelio que comienza en sus entrañas y pasa luego a su corazón. Por eso dice San Lucas que "María guardaba todas esas cosas meditándolas en su corazón".
Así ella se hace la realización más alta y perfecta de la Buena Nueva que nos trajo Jesucristo desde el seno del Padre.
De esta manera hablar de María es anunciar el Evangelio teórica y prácticamente. Es acercarse y acercar a Jesús.
Ella no habla para sí ni se pone como centro de la vida de nadie, más bien nos dice como a los de Cana:
"Hagan lo que Él les diga".
Si hacemos lo que el Hijo de Dios, quiere estamos respondiendo a lo que María desea también.
DÍA SEGUNDO: MARÍA NOS ACERCA A DIOS
Lectura: Lucas 1, 39-45. Muchos no creen en Dios. Algunos por ignorancia. Otros por orgullo.
Hay quienes rechazan al Señor porque llevan una vida tan sucia que no les conviene que Dios existe.
Pero también es cierto que muchos no creen en Dios porque los cristianos hemos dado una imagen lejana y falsa del Dios Verdadero y cuando presentamos un Dios así, velamos en vez de revelar al Dios verdadero, como nos dice el Concilio Vaticano II.
María no. María hace cercano a Dios.
"Desde los orígenes (en su aparición y advocación de Guadalupe) María constituyó el gran signo de rostro maternal y misericordioso, de la cercanía del Padre y de Cristo, con quién ella nos invita a entrar en comunión". (P. 282).
Cuando Juan Pablo I dijo que "Dios es más Madre que Padre" mucha gente seria se escandalizó.
Pero ¿no dice la Biblia que Dios los creó a su imagen? ¿Y no añade que los hizo hombre y mujer? por eso ambos reflejan los rasgos de Dios. María por su parte hace más cercano el rostro de Dios.
En ella percibimos esa .maternal delicadeza, bondad y detalles que Dios tiene con el ser humano, eso que llamamos su Providencia que cuida hasta de pájaros y flores.
María acercándose con su corazón materno a la miseria de la humanidad, nos habla de la misericordia del Dios infinito.
En realidad la miseria y la misericordia se necesitan mutuamente: La miseria tiene necesidad de alguien que se compadezca, que tenga piedad, misericordia que decimos. Y la misericordia, a su vez, para manifestarse como tal necesita miserias que superar, corazones que llenar, dolores que vencer, penas que alegrar.
El Padre se nos hace más cercano en Cristo y Cristo se nos hace próximo en María, la Mujer buena, la Madre Misericordiosa.
María invita a la Comunión entre el Padre y los hijos y a gozar de la misericordia de Dios en Cristo.
Alegrémonos de la misericordia de Dios con nosotros y acudamos a Él para ser felices.
DÍA TERCERO: MARÍA VOZ DE ENCUENTRO
Lectura: Lucas: 2, 15-20.
"María fue también la voz que impulsó la unión entre los hombres y los pueblos". (P. 282)
Estas palabras son ciertas porque en el seno de María se encontraron Dios y la humanidad.
María y el Verbo de Dios han llegado a la intimidad más grande que podemos imaginar.
No es extraño que ahora la voz de la Madre sea motivo de reencuentro entre Dios y el ser humano.
Puebla nos enseña que los Santuarios del mundo son el eco de esa voz: "Con el de Guadalupe, los otros Santuarios Marianos del continente son dignos del encuentro de la fe de la Iglesia con la historia latinoamericana" (P. 28).
"El Pueblo sabe que encuentra a María en la Iglesia Católica. La piedad mariana ha sido, a menudo, el vínculo resistente que ha mantenido fieles a la Iglesia sectores que carecían de atención pastoral adecuada" (P. 27).
Y ahí están esos grandes santuarios como la voz de la Madre que invita a entrar... a regresar a la casa paterna.
María llama primero a un acercamiento, quizá multitudinario, o a lo mejor en pequeños grupos o a solas, y cuando uno llega a la casa y se encuentra con la Virgen comienza a pensar que se está muy bien; que fue un error separarse de Dios, perder la fe "por un plato de lentejas" o cosa parecida... y recuerda que forma parte de una familia. "El Pueblo creyente reconoce en la iglesia la familia que tiene por madre a la Madre de Dios. En la Iglesia confirma su instinto evangélico, según el cual María es el modelo perfecto del cristiano, la imagen ideal de la Iglesia". (P. 285)
Esta es, pues, la forma de actuar de la Virgen: Primero nos llama y luego nos hace volver a Dios porque es imposible ver a María tan próxima a Dios y quedarse tranquilo lejos de ella, que es el gran modelo de lo que nosotros aspiramos a ser.
Cuando se nos haga difícil volver a Dios acudamos a María. Ella quiere y puede ayudarnos.
¿Como goza una Madre al ver el reencuentro de sus hijos?
DÍA CUARTO: MARÍA MADRE DE LA IGLESIA
Lectura: Lucas: 2, 33-35
"La Iglesia instruida por el Espíritu Santo, venera a María como madre amantísima, con afecto de piedad filial. En esa fe el Papa Pablo VI quiso proclamar a María como Madre de la Iglesia" (P. 286)
Siempre los cristianos hemos llamado Madre a María y no podemos equivocarnos porque el Espíritu de Jesús está con SU Iglesia. En efecto: al hacerse Madre del Cristo histórico en la anunciación, se hace Madre de toda la Iglesia que es el resto del Cuerpo de Cristo.
Además es nuestra Madre en el orden de la gracia por haber cooperado con su amor en el momento en que al corazón traspasado de Cristo nacía la familia de los redimidos.
La maternidad de María se realiza por intermedio de la Iglesia: Cada vez que por el bautismo nace un hijo a la Iglesia, María prolonga en él la maternidad de Jesús.
Y cuando han nacido a la vida de Dios, María los sigue cuidando con calor materno.
Por eso la Virgen "participando del Señorío de Cristo resucitado, con su amor materno cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan; su gran cuidado es que los cristianos tengan vida abundante y lleguen a la madurez y plenitud de Cristo". (P. 288)
El AUXILIO de María se traduce en ayudar a los seres humanos a conseguir lo único que vale la pena: llegar a la plenitud de Cristo, creciendo en la fe y en el amor hasta parecemos a Él.
Esto es lo que debemos pedir a nuestra Madre. Todo lo demás está bien pero no olvidemos nunca lo más importante.
No olvidemos tampoco que la Iglesia, que da Hijos a Dios, somos nosotros mismos y cada uno debemos procurar que crezca el número de los hijos de Dios. A semejanza de María debemos ser "madre" del Cuerpo de Jesús.'
Esta fecundidad se realizará en la medida en que crezca nuestra actitud de oración, nuestras virtudes y sobre todo nuestra caridad y servicio a Dios en el prójimo.
DÍA QUINTO: MARÍA PRESENCIA MATERNAL DE DIOS
Lectura: Hechos: 1, 9-14
Nos dice Puebla con una expresión bellísima muy querida por nuestro pueblo: María "marca al Pueblo de Dios".
Lleva en brazos al Pueblo de Dios, como la Madre lleva al Hijo. Así se siente la Iglesia, mecida por los brazos de María, muy cerca de su corazón de Madre.
"No se puede hablar de la Iglesia, si no está presente María". Es tan de la casa la Virgen, que marginarla o no tenerla en cuenta, es como hablar de la familia y no tener en cuenta a la que es el corazón del hogar.
"Se trata en realidad de una presencia femenina que crea el ambiente familiar la voluntad de acogida, el amor, el respeto por la vida".
¡Qué diferentes son dos hogares, uno con madre y otro sin ella! Donde no está la mamá las visitas son pocas y por cumplimiento. Es que falta la acogida, los detalles, el vaso de jugo y las cosas en orden. Y por el contrario, al faltar ella se pierde el respeto a la vida y la casa se convierte en lugar de pecado, de fiestas ilícitas o de amores contrarios al respeto por la vida.
Estos detalles de la madre en la familia son reflejos de la ternura y providencia de Dios y cuando vemos en María estos detalles maternales se convierte en certeza la presencia de Dios en la humanidad.
María es "presencia sacramental de los rasgos maternales de Dios". 0 sea que Dios se hace materno en María y percibimos la delicadeza y ternura de Dios a través de esta mujer santa y buena.
Dios se materializa en María.
Y es esta mujer "una realidad tan hondamente humana y santa que suscita en los creyentes las plegarias de la ternura, del dolor y de la esperanza" (P. 291), acercando así los seres humanos a su Creador.
DÍA SEXTO: MARÍA COLABORA CON CRISTO
Lectura: Juan: 19, 25-27
El hecho de acercarse a Dios no quita al hombre el desarrollo normal de su actividad, de su creatividad. Al contrario la dignidad mayor del hombre está en colaborar con su Creador.
Es Dios mismo quien al llamarnos a seguirle nos invita a crecer como hombres y mujeres. Se equivocan quienes al enamorarse piensan que Dios va a impedir su cariño. Se equivocan los que piensan que por seguir su vocación sacerdotal o religiosa tienen que anular su personalidad. También se equivocan quienes piensan que la religión verdadera es alienante. El ejemplo de María ilumina esta afirmación:
"María llevada a la máxima participación con Cristo, es la colaboradora estrecha en su obra. Ella fue algo del todo distinto de una mujer pasivamente remisiva o de religiosidad alienante. No es sólo el fruto admirable de la redención; es también la cooperadora activa.
En María se manifiesta preclaramente que Cristo no anula la creatividad de quienes la siguen. Ella asociada a Cristo desarrolla todas sus capacidades y responsabilidades humanas..." (P. 293)
Esta es una gran verdad que debemos tener en cuenta. Es falso que Cristo anula nuestra personalidad y es falso también pensar que se puede servir a Jesús de una forma negativa o pasiva.
A Dios se le sirve creciendo como hombre, o como mujer, actuando las cualidades intelectuales y prácticas, amando más y sirviendo a otros.
Hay que colaborar con Dios. El no actuará en lugar nuestro, pues es Padre y nos ama demasiado para anular lo más grande que El mismo ha puesto en el hombre y en la mujer: su personalidad individual que los capacita para merecer y para ser.
De ahí que, María "por su cooperación libre en la nueva alianza en Cristo, es junto a El protagonista de la historia".
"Por esta comunión y participación, la Virgen inmaculada vive ahora inmersa en el misterio de la Trinidad, alabando la gloria de Dios e intercediendo por los hombres" (P. 293)
Aprendamos de la Virgen a ser protagonistas de la historia humana y responsables de que penetre en ella el Reino de Dios.
DÍA SÉPTIMO: MARÍA TODA DE CRISTO Y TODA DE LA HUMANIDAD
Lectura: Juan: 2, 1-11
Muchas personas se hacen un problema porque el cristianismo manda amar a Dios y manda vivir para el prójimo.
¿Cómo es posible? El que ama a alguien ama todo lo suyo. Cuando alguien se enamora, hasta las cosas materiales que hay en torno al amado toman un rostro distinto (su casa, su jardín, sus vestidos... etc.) María es un modelo de la doble actitud cristiana que es amar a Dios y amar al prójimo al mismo tiempo.
"Ahora cuando nuestra Iglesia Latinoamericana quiere dar un nuevo paso de fidelidad a su Señor miramos la figura viviente de María. Ella nos enseña que la virginidad es un don exclusivo de Jesucristo, en que la fe, la pobreza y la obediencia al Señor se hacen fecundas por acción del Espíritu". (P. 294)
Está claro: quien se da a Dios se torna fecundo en la Iglesia y en el mundo. Por eso mismo "La Iglesia quiere ser madre de todos los hombres no a costa de su amor a Cristo, distinguiéndose de Él o postergándolo sino por la comunión íntima y total con El".
Este ha sido el error de muchos seguidores de Jesús: Pensaron que para darse al prójimo hay que dejar de lado a Cristo, que basta servir al hombre por el hombre.
La Iglesia por el contrario quiere ser radicalmente fiel a su esposo, Jesús, y de ahí le nace la capacidad de servicio a los demás, hasta llegar (como Cristo) a dar la vida por ellos.
Por eso "La virginidad maternal de María, conjuga en el misterio de la Iglesia esas dos realidades: Toda de Cristo y con El toda servidora de los hombres".
No es de Dios quien no se da a los demás y no es de la humanidad quien no les ayuda a caminar hacia Dios.
Por eso el valor del "silencio, contemplación y adoración que originan la más fecunda evangelización de los pueblos".
Quien habla mucho con Dios, tendrá novedades que presentar a los hombres, podrá llevarlos hasta El.
DÍA OCTAVO: CON MARÍA EL EVANGELIO PENETRA LA FEMINIDAD
Lectura: Lucas: 1, 46-55
"María es mujer" En Ella Dios dignifica a la mujer en dimensiones insospechadas. En María el Evangelio penetró la feminidad, la redimió, la exalto % 299) Por ello Dios llega al ser humano para confiarle la gran noticia, el Evangelio.
"Esto es de capital importancia para nuestro horizonte cultural, en el que la mujer debe ser valorada mucho más y donde sus tareas sociales se están definiendo más clara y ampliamente.
María es garantía de la grandeza femenina muestra la forma específica de ser mujer con esa vocación de ser alma, entrega que espiritualice la carne y encarne el espíritu".
Es decir; toda mujer como María ha de ser alma, entrega generosidad y don. Ella ha de espiritualizar, es decir poner en función y dependencia del espíritu, todo lo que es carne, materia, sexo. Todo eso que en sí es valor pero siempre subordinado al espíritu.
Y será también la mujer quien encarne el espíritu, quien haga aterrizar, pisa suelo, cuando se trata de las cosas de arriba.
De esta manera la mujer cristiana ayudará a superar los dos grandes problemas que ha tenido siempre el cristianismo:
Un espiritualismo que desprecia la carne, el sexo, la materia, considerándolos pecado y peligro de alejamiento de Dios...
Y un materialismo que pone el dinero, el sexo, el placer, la materia, por encima del espíritu hasta anularlo.
Esta es la maravillosa labor que puede hacer la mujer para la Iglesia y también un servicio para que el mundo no se embrutezca marginado el espíritu y con él a Dios.
DÍA NOVENO: MARÍA SERVIDORA DEL REINO
Lectura: Apocalipsis: 12, 1-6
María es el modelo de la actitud de servicio que debemos tener todos los cristianos.
Cuando Dios le habla por medio del ángel, Ella adopta una postura que mantendrá siempre: "Yo soy la esclava del Señor".
María, sierva ante Dios y ante la humanidad Este servicio consiste fundamentalmente en abrir a los hombres el Evangelio e invitarlos a obedecer a Dios hasta en los menores detalles ("Hagan lo que Él les diga")
Este servicio hace de María la encarnación plena del Evangelio. "Por medio de María, Dios se hizo carne; entró a formar parte de un pueblo; constituyó el centro de la historia. Ella es el punto de enlace del cielo con la tierra. Sin María el Evangelio se desencarna y se transforma en ideología, en racionalismo espiritualista". (P. 301)
Esto mismo debemos pensar los cristianos de hoy. Dios entrará en la historia por medio de nosotros, como entró un día por medio de la Virgen, si nos ponemos al servicio del Reino.
En esta encarnación concreta que la Iglesia quiere dar, vuelve los ojos a María y encuentra una vez más en Ella el modelo que necesita:
"La Iglesia con nueva lucidez y decisión quiere evangelizar en lo hondo, en la raíz, en la cultura del pueblo y se vuelve a María, para que el Evangelio se haga más carne, más corazón de América Latina.
Esta es la hora de María, tiempo de un nuevo Pentecostés que Ella preside con su oración, cuando bajo el influjo del Espíritu Santo, inicia la Iglesia un nuevo tramo de su peregrinar". (P. 303)
Esto lo hemos de hacer también cada uno de nosotros ya que somos la Iglesia de Jesús.
El ejemplo de María nos ayudará a hacer este servicio al Reino.
BENDICIÓN LITÚRGICA DE MARÍA AUXILIADORA
S. Nuestro auxilio + es el nombre del Señor.
T. Que hizo el cielo y la tierra. Dios te salve, María...
Ant. Bajo tu amparo nos refugiamos, Santa Madre de Dios: No desoigas las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades: antes bien líbranos siempre de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita.
S. María, Auxilio de los Cristianos.
T. Ruega por nosotros.
S. Señor, escucha nuestra oración.
T. Y llegue a Ti nuestro clamor.
S. El Señor esté con vosotros.
T. Y con tu espíritu.
S. Oremos: Omnipotente y sempiterno Dios que, con la cooperación del Espíritu Santo, has preparado el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen Madre María, para que mereciera ser digna morada de tu Hijo: por la misericordiosa intercesión de aquella que jubilosamente recordamos, líbranos de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo Nuestro Señor.
AMÉN
S. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo + y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.
AMÉN
